Para principiar decirles que no me gusta especialmente hacer este tipo de post en primera persona y, si a alguno de ustedes tampoco, sepan que es por su culpa, o sea, GRACIAS a ustedes.
Hace poco dije en un comentario que ya me quedaban pocas dudas de que muchos de los mejores textos de este blog están incluidos en los comentarios. Me permito agregar, también que hay cientos en los links agragados en la colomna de la derecha, en el blog roll que le dicen y les recomiendo visitar.
Si más rodeos quiero decirles que esta entrada, en esta bitácora, litararia o cuasi u ojalá, con o sin prescripción facultativa, es tan sólo, y por segunda vez en muy poco tiempo para agradecerles sus visitas, sus reflexiones, sus ánimos… GRACIAS.
Sin que sirva de precedente ni suene a confesión personal (profesional?) aprovecho para hacer un inciso, una aclaración en una de las pocas cosas que tengo claras en mi vida (y esto sí es una confesión: sólo tengo tres. Cosas claras, quiero decir, no vidas) y que se ha dejado ver alguna vez por aquí, como en el post anterior, sin ir más lejos.
Me refiero a determinados textos en los que aparece un tipo que se hace llamar Machín al que algunos ya conocen de oídas y otros dicen haberlo visto en ciertos lugares, haciendo como que está vivo por el tradicional método de poseer, deliberadamente, con o sin permiso, el cuerpo de otro alguien de cuyo nombre, ahora, no me quiero acordar.
Los que hayan oído hablar de él y de sus cosas, sabrán que tantas referencias a la muerte en su vida (je) tienen o pretenden conseguir, precisamente, el efecto contrario. Como sabrán algunos más que otros (incluso puede que nadie o una sola persona) este tal Machín tiene cierta relación con México, así que su relación propia para con la muerte viene a ser muy parecida a la que se estila por esos lares.
Para quien piense que la muerte es el final o lo peor… no sabría que decirle, o sí, pero no me da la gana. Que se lo trabaje como, creo, hemos hecho el resto.
Bueno, no les canso más por hoy… en todo caso les dejo con ese tipo que escribe todas esas cosas que están por ahí abajo y que les vuelve a agradecer, eternamente, que compartan cachitos de sus vidas con el.
Y, hablando de vida y de muerte… un beso y una vida para ti, por hacer que nos cayera el 20 en todos los sentidos, si dejar uno atrás.
Y a todos en general por esas más de 20.000 visitas.
