Juego que me regalo un seis de enero

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estrella fugaz reyes magos cometa

Ah, carajo, por un momento tuve ganas de creer y me creí. Incluso me creí con derechos no adquiridos, con deberes olvidados y con ganas de sobra.

Caminaba por una de esas calles de siempre, de antes, cotidianas y, sin embargo, de esas para olvidar, y me pareció ver entre las ramas de esos árboles que nunca he sabido como se llaman (araucarias, buaganvilias: plantas con flores casi nunca enviadas), una estrella, brillante y fija al fondo, decayendo, amaneciendo casi.

Seguí andando y me di cuenta de que entre la realidad y la ficción existe la misma distancia que entre mis deseos y esta brisa fría que me obliga a subirme el cuello de la memoria. La puta se deja ver con su muelle recortando el horizonte, y las sombras de esta ínsula negra, con sus montañas al fondo me despiertan del sueño eterno, del eterno retorno, y el faro confundido con lucero sigue destellando.

Me siento viejo, por no decir triste, y al mismo tiempo me río por esos cálidos recuerdos que me hacen parecerme a tu padre, en un ataque de sentimentalismo y edad, pero sin llegar al mío, en un asqueroso final anunciado. Menos mal que la luz consigue despertarme y dejo de decir estupideces.

Pero, aún estamos a tiempo de escribir nuestras cartas, no de pedir deseos, sino de querer cumplirlos. Siempre será más fácil correr en busca de nuestros sueños que morirnos cantando un ojalá o un si pudiera.

Te propongo que este sea el último año sin regalo, el último día sin te quieros, la última despedida improvisada. Ni silencios ni excusas. Sólo tú.

Y no traigas a cuento el pasado que ni siquiera me sirve como argumento de culebrón. No más lágrimas postizas. Nada de recriminaciones. Nunca es tarde. Nadie, después de tanto tiempo, a tenido arrestos de echarle en cara a esos tres astrólogos de oriente el haber llegado diez días tarde al supuesto nacimiento de un supuesto dios.

Por cierto, gracias por los pies y las caricias y por los dibujos en la piel. Me imaginación se encargará del resto.