No sé si me explico…
Si yo fuera tú, estaría leyendo esto ahora mismo; claro que, si yo fuera tú, no podrías estar escribiéndolo. Pero,
Si yo fuera tú, estaría leyendo esto ahora mismo; claro que, si yo fuera tú, no podrías estar escribiéndolo. Pero,
Ahora dime qué te han de ofrecerla tardes perdidas, tu sangre en mi piel,la casa cansada, la manta en el
— ¿Qué hora es?— pregunto mientras clavo mi pupila azul en tu pupila — La misma que ayer a esta hora—
El tribunal decidió que no había condena más severa para el delito de amar que otorgarme la libertad perpetua. Y
Perder la fe es una empresa harto difícil cuando siempre has carecido de ella. La mayoría parece que la adquirió
Enciendo un cigarrillo (y otro más…) y parece que no tiene ninguna importancia, pero es domingo. Hoy es domingo, aunque
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