
Novísimos infiernos. Leopoldo María Panero
El cuento final de Maldito vicio, publicado por la Editorial Nazarí, se titula «Novísimos infiernos«. Está dividido en (cómo

El cuento final de Maldito vicio, publicado por la Editorial Nazarí, se titula «Novísimos infiernos«. Está dividido en (cómo

Quienes tenemos la fortuna no solo de disfrutar de las inolvidables, cálidas, íntimas y enriquecedoras lecturas de poemas propios

Las fechas, las horas, los almanaques y todos los endiablados inventos creados para medir el tiempo me parecen nomás

A esta altura, fray Antonio, de mí poco se puede esperar en cuanto a latinajos pues en mi época de

Pero entonces, don Carlos, ¿de dónde esa querencia suya por los lugares teológicos? No, no me refiero a los clásicos

Son ustedes quienes no entienden nada, lo cual o significa que el Ministro de Justicia Divina no se haya
No querrás oírme reír, ni siquiera verme sonreír. Y eso que llegué a enamorarme de mis propios gestos, hasta de
Ahora podrán pensar lo que quieran. Créeme cuando te digo que me importa tanto como casi nada. ¿Que te extraño?
De cuando en vez tenía la dichosa manía, la pinche costumbre, el inevitable defecto de la nostalgia, y se dejaba
–ariño, me -ustaría -ecirte -odo lo -ue -is -alabras no -lcanzan. Con -mor, -scribirtelas -uidadosamente, una -or una, -obre tu
Y ahora dime que no la recuerdas, aunque no la hayas oído nunca; y cuando digo nunca quiero decir siempre.
Los espejos y la cópula son abominables porque multiplican el número de hombres. Jorge Luís Borges, o Bioy, o quién
Ahora no vengas a pedirme perdón. Yo también cometí los mismos errores y dejé el alzacuellos amarrado a tu
La única tinta con la que admito escribir la historia de mi vida es con la de mi vieja,
Si bolbiera a nacer… ¿Sería inmortal? Empezaría a vever de la teta de mi madre como un alcohólico empedernido,
A pesar de mi falta de fe (más inexplicable aún en mi caso) te concedo que todo empezó en